Todos necesitamos de una manera u otra comunicarnos con aquel que nos dió la vida, Dios no quiere religión sino relación. El ha venido a buscarte para charlar contigo y ser tu amigo. Se ha hecho cercano a través de su Hijo, y por medio de él nos enseñó su carácter y forma de ser.
"He guardado la fe"
"MIRAD CON CUAN GRANDES LETRAS OS ESCRIBO": Pablo, (apóstol de Jesucristo).
"TENGO MI FE. ES TODO LO QUE TENGO. PERO ES LO ÚNICO QUE NECESITO. HE GUARDADO LA FE.
PABLO SE RECLINA CONTRA LA PARED DE SU CELDA Y SONRÍE. Y YO ME RECLINO CONTRA OTRA PARED Y FIJO LA
VISTA EN EL ROSTRO DE UN HOMBRE QUE HA APRENDIDO QUE LA VIDA ES MÁS DE LO QUE EL OJO PERCIBE.
PUES DE ESO SE TRATA LA FE. LA FE ES CONFIAR EN LO QUE EL OJO NO PUEDE VER.
LOS OJOS VEN AL LEÓN QUE ACECHA. LA FE VE EL ÁNGEL DE DANIEL.
LOS OJOS VEN TORMENTAS. LA FE VE EL ARCO IRIS DE NOÉ.
LOS OJOS VEN GIGANTES. LA FE VE A CANAÁN.
TUS OJOS VEN TUS FALTAS. TU FE VE A TU SALVADOR.
TUS OJOS VEN TU CULPA. TU FE VE SU SANGRE.
TUS OJOS VEN TU TUMBA. TU FE VE UNA CIUDAD CUYO CONSTRUCTOR Y CREADOR ES DIOS.
TUS OJOS MIRAN AL ESPEJO Y VEN UN PECADOR, UN FRACASO, UN QUEBRANTADOR DE PROMESAS. PERO POR FE
MIRAS AL ESPEJO Y TE VES COMO PRÓDIGO ELEGANTEMENTE VESTIDO LLEVANDO EN TU DEDO EL ANILLO DE LA GRACIA Y
EN TU ROSTRO EL BESO DE TU PADRE.
·HE GUARDADO LA FE, COMO UN TESORO EN MI MANO.
A PESAR DE TODO NO LA HE PERDIDO
AQUI ESTÁ EN MI MANO Y HA HECHO PRODIGIOS Y LOS SEGUIRÁ HACIENDO PORQUE LA FE NO PUEDE DEJAR DE CREAR Y DE CREER"
Max Lucado.
Salmo 42.2
“Buscad a Dios, y vivirá vuestro corazón,”
como el siervo busca por las aguas, así clama mi alma por ti Oh Dios.
En tierra seca y arida donde aguas no hay
Mi corazón ha dicho de ti: busca tu rostro…
busca al Señor mientras pueda ser hallado, llámale en tanto que está cercano, ven sin dinero, ven sin precio, ven a Jesús. isaias 55.6
“Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle en tanto que está cercano.” — Isaías 55:6
Entre una publicación y otra quiero decirte algo que considero más importante que cualquier otra cosa:
Busca a Cristo mientras pueda ser hallado.
El mundo está complicado. Nadie cede, nadie baja la guardia, todos parecen caminar con enojo en el corazón. La salud mental está siendo golpeada por el ritmo acelerado de la vida. La ansiedad, la depresión, el miedo y la incertidumbre se han convertido en compañeros silenciosos de muchas personas.
Vivimos en una época donde tenemos más tecnología, más comodidad y más comunicación, pero cada vez menos paz. Muchos ríen en público y lloran en privado. Muchos aparentan estar bien mientras su alma se encuentra agotada.
Por eso necesitamos volver nuestra mirada a Cristo.
Porque Él sigue siendo refugio para el cansado, esperanza para el que siente que no puede más, dirección para el confundido y paz para el atribulado.
Nada de este mundo puede llenar el vacío que solo Dios puede ocupar.
Hoy más que nunca necesitamos buscar Su presencia, escuchar Su voz y acercarnos a Él. No porque tengamos miedo, sino porque lejos de Cristo el alma se seca, pero cerca de Él encuentra vida.
Busca a Cristo mientras pueda ser hallado.
Llámale mientras está cercano.
Porque en medio de un mundo que cambia constantemente, Jesús sigue siendo la respuesta.
Dios prospere tu dia.
Ellos VERÁN a Dios:
Mateo 5: 8-10
“El que me ha visto a mí ha visto al Padre, una de sus afirmaciones más arcanas. Esto es lo que dice la Biblia acerca de este problema, y me parece que, en conjunto, no vale la pena dedicarle más tiempo. Reconozcamos que nada sabemos. El Ser mismo de Dios es tan trascendente y eterno que cualquier esfuerzo por llegar a entenderlo está condenado al fracaso. La Biblia misma, me parece —y lo digo con reverencia— no trata de darnos un concepto adecuado del ser de Dios. Nuestros términos son tan inadecuados, nuestra inteligencia tan pequeña y finita, que los intentos de describir a Dios y a su gloria son peligrosos. Todo lo que sabemos es que hay esta promesa gloriosa de que, en una forma u otra, los de corazón limpio verán a Dios.
Sugiero, pues, que significa algo así. Al igual que en el caso de las otras Bienaventuranzas, la promesa se cumple en parte aquí. En un sentido existe una visión de Dios ya en este mundo. El cristiano puede ver a Dios en un sentido único. El cristiano ve a Dios en los sucesos de la historia. Para el ojo de la fe hay una visión que
“nadie más posee. Pero hay un ver también en el sentido de conocerlo, una clase de sentimiento de que está cerca, y un disfrute de su presencia. Recuerdan lo que se nos cuenta acerca de Moisés en ese gran capítulo once de la Carta a los Hebreos. Moisés
'se sostuvo como viendo al Invisible.' Esto es parte de la visión total, y nos es posible en esta vida. 'Bienaventurados los de limpio corazón.' Aunque imperfectos, podemos decir que incluso ahora vemos a Dios en un sentido; vemos al 'Invisible.' Otra forma de verlo es en nuestra propia experiencia, en su trato benigno con nosotros. ¿No decimos que vemos la mano de nuestro Señor en nosotros en esto o aquello? Esto es parte del ver a Dios.”
¿Cómo podemos tener el corazón limpio?
“Algunos han sugerido a lo largo de la historia que la solución sería aislarse de este mundo en un monasterio, pero eso ya hemos visto que no es bíblico, “Esos esfuerzos de auto purificación están condenados al fracaso.”
Lo que podemos hacer es caer en la cuenta de la negrura del corazón por naturaleza, y al hacerlo unirse a la oración de David, 'Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.' Uno puede comenzar a tratar de purificarse el corazón, pero al final de la vida seguirá estando tan tenebroso como al comienzo, o quizá más. ¡No! sólo Dios puede hacerlo, y, gracias a Dios, ha prometido hacerlo. La única forma en que podemos tener el corazón limpio es que el Espíritu Santo entre en nosotros y nos purifique. Sólo cuando El mora en el corazón y actúa en él se purifica, y así lo hace produciendo 'así el querer como el hacer, por su buena voluntad.’”
La importancia de mantener una buena conciencia
“Tengan una buena conciencia.” (1 PEDRO 3:16.)
¿SABE qué tienen en común el marinero que navega por el océano, el excursionista que atraviesa el desierto y el aviador que vuela entre las nubes? Que todos ellos se verán en graves problemas si no disponen de algún aparato para orientarse. No tiene por qué ser muy moderno; basta con una sencilla brújula.
En esencia, una brújula es un círculo con una aguja imantada que apunta al norte. Pero si funciona como debe, puede salvarnos la vida, y más si contamos con un mapa fiel. Pues bien, Dios nos ha hecho un regalo que se parece a la brújula (Santiago 1:17). Nos referimos a la conciencia. Sin ella, estaríamos completamente perdidos. Cuando la usamos bien, nos ayuda a hallar nuestro rumbo en la vida y a no salirnos del camino correcto. Como vemos, es un regalo muy valioso. Por ello, conviene examinar qué es la conciencia y cómo funciona, y luego analizar los siguientes puntos: 1) cómo educamos la conciencia; 2) por qué debemos tomar en cuenta las conciencias ajenas, y 3) qué beneficios obtenemos al mantener una buena conciencia.
QUÉ ES Y CÓMO FUNCIONA LA CONCIENCIA
imperfectas, han escuchado su conciencia. Entre ellas está el fiel Job, quien dijo: “A mi justicia he echado mano, y no la soltaré; mi corazón no me molestará” (Job 27:6).a Job escuchaba con atención la voz de su conciencia antes de actuar o tomar cualquier decisión. Por eso podía decir con orgullo que su conciencia no le molestaba; no vivía mortificado por la culpa o la vergüenza. Un caso muy distinto es el de David. A él sí llegó a atormentarle la conciencia. La Biblia dice que “el corazón de David [estuvo] hiriéndolo” después de faltarle al respeto a Saúl, el rey que Jehová había ungido (1 Samuel 24:5). Aquellos remordimientos le ayudaron mucho, pues le enseñaron a ser más respetuoso.
Pero la conciencia no siempre funciona como es debido. Para entender por qué, piense en el ejemplo de la brújula. ¿Qué ocurre si la acercamos a un imán? Que la aguja se desvía y deja de apuntar al norte. ¿Y si la utilizamos sin la ayuda de un buen mapa? Entonces no valdría de mucho. Con la conciencia ocurre igual. Si dejamos que influyan en ella nuestros deseos egoístas, no nos indicará el camino correcto. Y si no consultamos el “mapa” de la Palabra de Dios, no sabremos distinguir entre el bien y el mal a la hora de tomar muchas decisiones importantes. Además, para que la conciencia funcione como es debido necesitamos la ayuda del espíritu santo. Como dijo Pablo: “Mi conciencia da testimonio conmigo en [conformidad con el] espíritu santo” (Romanos 9:1). Ahora bien, ¿cómo logramos que la conciencia funcione de acuerdo con el espíritu santo de Jehová? Como veremos ahora, la clave está en educarla.
CÓMO EDUCAR LA CONCIENCIA
¿Cómo debe utilizarse la conciencia a la hora de tomar decisiones? Muchos creen que basta con escuchar al corazón. Luego tal vez digan: “Es que mi conciencia me lo permite”. Pero no olvidemos que los deseos del corazón son muy intensos y pueden afectar a la conciencia. Así lo confirma la Biblia: “El corazón es más traicionero que cualquier otra cosa, y es desesperado. ¿Quién puede conocerlo?” (Jeremías 17:9). Por eso, lo más importante para nosotros debe ser complacer a Jehová y no a nuestro corazón.b
Al tomar decisiones, la persona que tiene la conciencia bien entrenada no se guía por el egoísmo. Se guía por el temor de Dios, es decir, por un verdadero temor a desagradar al Padre celestial. Así lo ilustra el caso del fiel Nehemías. Como gobernador de Jerusalén, tenía autoridad para exigir a sus súbditos que pagaran ciertos impuestos. Sin embargo, no lo hizo. ¿Por qué? Él mismo explicó la razón: “[Fue] a causa del temor a Dios” (Nehemías 5:15). No quería correr el más mínimo riesgo de desagradar a Jehová oprimiendo al pueblo. Es vital que nosotros también tengamos ese mismo temor, pues nos llevará a consultar la Biblia siempre que tengamos que tomar cualquier decisión.
Tomemos por caso el consumo de alcohol. Si asistimos a una reunión social, quizá nos preguntemos: “¿Debo beber, o no?”. Para tomar una buena decisión, primero hay que educar nuestra conciencia examinando los principios bíblicos. Por un lado, las Escrituras no condenan el consumo moderado de alcohol. De hecho, alaban a Dios por habernos proporcionado el vino (Salmo 104:14, 15). Por otro lado, sí condenan los excesos y las juergas (Lucas 21:34; Romanos 13:13). Lo que es más, incluyen la borrachera en una lista de pecados tan graves como la fornicación o el adulterio (1 Corintios 6:9, 10).c
Principios como esos educan la conciencia y la sensibilizan. Así, cuando nos inviten a una reunión social donde quizás se sirva alcohol, debemos preguntarnos: “¿Qué ambiente habrá? ¿Es probable que se descontrole y degenere en una juerga? ¿Y qué puede decirse de mí? ¿Tengo enormes ganas de beber? ¿Dependo del alcohol? ¿Lo necesito para sentirme bien y actuar como yo quiero? ¿Soy capaz de decir basta?”. Al examinar los principios bíblicos o cualquier pregunta sobre cómo aplicarlos, es conveniente orar a Jehová (Salmo 139:23, 24). De esta forma lo invitamos a que nos guíe con su espíritu santo y, al mismo tiempo, enseñamos a la conciencia a ajustarse a los principios divinos. Ahora bien, al tomar decisiones hay otro factor que debemos tener en cuenta.
POR QUÉ TOMAR EN CUENTA LAS CONCIENCIAS AJENAS
A veces pudiera sorprendernos lo diferentes que son las conciencias aun dentro de la congregación. No es raro que un cristiano opine que cierta costumbre o comportamiento no está bien, mientras que otro lo considere lo más normal del mundo. Por ejemplo, volviendo al asunto de la bebida, a algunos les gusta pasar un rato tranquilo tomando una copita en compañía de sus amigos; sin embargo, otros lo ven mal. ¿A qué se deben esas diferencias, y qué peso deben tener en nuestras decisiones?
Existen numerosos factores que nos hacen diferentes. Entre ellos figuran las circunstancias del pasado, que cambian muchísimo de unos a otros. Así, hay cristianos que recuerdan muy bien que en su día tuvieron ciertas debilidades y que incluso sufrieron recaídas (1 Reyes 8:38, 39). Imaginemos que nos visita un hermano que tuvo problemas con el alcohol y que, por eso, es muy sensible con el tema de la bebida. Si lo invitamos a una copa, la conciencia probablemente lo impulse a ser prudente y rechazarla. ¿Nos ofenderemos? ¿Insistiremos en que la acepte? Desde luego que no. Por amor fraternal, respetaremos su decisión, sin importar que nos haya explicado sus razones o que haya preferido callarlas.
Ya en el siglo primero, el apóstol Pablo observó que había gran diversidad de conciencias en las congregaciones. Por ejemplo, algunos cristianos tenían escrúpulos ante ciertos alimentos que se sacrificaban a los ídolos y luego se vendían en el mercado (1 Corintios 10:25). Pero Pablo no veía ningún problema en aceptarlos. Para él, los ídolos no eran nada; a fin de cuentas, esos alimentos no les pertenecían a ellos, sino a Jehová, que los había creado. Sin embargo, Pablo comprendía que no todos iban a compartir su opinión. Algunos habían sido idólatras antes de abrazar el cristianismo, y por eso sentían repugnancia ante todo lo que hubiera tenido la más mínima relación con la idolatría. ¿Cuál era la solución?
Pablo dijo: “Los que somos fuertes [...] debemos soportar las debilidades de los que no son fuertes, y no estar agradándonos a nosotros mismos. Porque hasta el Cristo no se agradó a sí mismo” (Romanos 15:1, 3). Esto significa que, al igual que Jesús, debemos anteponer el bienestar de nuestros hermanos al nuestro. En otro pasaje relacionado, Pablo llegó a afirmar que prefería no comer carne antes que hacer tropezar a una de las valiosas ovejas por las que Cristo había dado la vida (1 Corintios 8:13; 10:23, 24, 31-33).
Ahora bien, si otros cristianos hacen cosas que nuestra conciencia no nos permite, no debemos criticarlos, como si todo el mundo tuviera que opinar lo mismo en asuntos de decisión personal Romanos 14:10). En realidad, la conciencia es para juzgarnos a nosotros mismos y no a los demás. No olvidemos que Jesús dijo: “Dejen de juzgar, para que no sean juzgados” (Mateo 7:1). Ningún miembro de la congregación debería crear polémica en torno a asuntos de conciencia. Nuestro objetivo no es derribarnos unos a otros, sino edificarnos, promoviendo el amor y la unidad entre todos (Romanos 14:19).
BENEFICIOS DE MANTENER UNA BUENA CONCIENCIA
Una buena conciencia nos orienta en la vida y nos llena de gozo y paz
El apóstol Pedro exhortó a los cristianos: “Tengan una buena conciencia” (1 Pedro 3:16). La mayoría de los seres humanos no disfrutan de la gran bendición de que su conciencia esté limpia a los ojos de Jehová. Como dijo Pablo, tienen cauterizada “su conciencia como si fuera con hierro de marcar” (1 Timoteo 4:2). Cuando se marca a las reses con un hierro al rojo vivo, su piel se quema y se forma una cicatriz insensible. Del mismo modo, la conciencia de muchos está, a todos los efectos, muerta. No siente ningún dolor. Por eso se queda muda cada vez que hacen algo malo; no les avisa ni les produce remordimiento, culpabilidad o vergüenza. Esas personas han perdido el sentido de la culpa y, por lo visto, ese hecho no les preocupa lo más mínimo.
Muchas veces, los sentimientos de culpa son la manera en que la conciencia nos dice que hemos hecho algo malo. Si le hacemos caso a su voz y nos arrepentimos, seremos perdonados, sin importar lo grave que sea nuestra ofensa. Así sucedió con el rey David. Él cometió grandes pecados, pero recibió el perdón divino principalmente porque se arrepintió de todo corazón. En efecto, llegó a odiar sus malas acciones y tomó la firme determinación de no desobedecer las leyes de Dios nunca más; por eso pudo comprobar por sí mismo que Jehová es “bueno y [está] listo para perdonar” (Salmo 51:1-19; 86:5). Ahora bien, en ocasiones los sentimientos de culpa y vergüenza no dejan de mortificarnos aunque nos hayamos arrepentido y se nos haya perdonado. ¿Qué haremos en tal caso?
Una vez que nos hemos arrepentido, no sirve de mucho que la conciencia nos martirice con sentimientos de culpa. Si el corazón no deja de condenarnos, tenemos que ‘asegurarlo’, es decir, convencerlo de que Jehová es mayor que nuestros sentimientos. Es el momento de poner en práctica un consejo que quizá hayamos dado a otros: “Tienes que recordar que Jehová te ama y aceptar que te ha perdonado” (1 Juan 3:19, 20). Cuando logremos tener limpia la conciencia, sentiremos gran paz y serenidad, y un gozo que difícilmente encuentra la gente del mundo. Muchas personas que cometieron pecados graves han experimentado ese enorme alivio, y hoy sirven a Jehová con buena conciencia (1 Corintios 6:11).
El objetivo de este libro es ayudarnos a conseguir ese gozo y a mantener una buena conciencia mientras luchamos contra el mundo de Satanás durante estos últimos días. Claro, no puede abarcar todas las leyes y principios bíblicos aplicables a nuestra vida diaria. Y cuando trata asuntos de conciencia, tampoco ofrece una lista de reglas específicas para cada caso. Más bien, analiza cómo poner en práctica las enseñanzas de la Palabra de Dios, y así nos facilita la labor de educar y sensibilizar la conciencia. No olvidemos que, mientras que la Ley mosaica daba prioridad a las reglas, “la ley del Cristo” concede más importancia al deber de usar la conciencia y guiarse por los principios bíblicos (Gálatas 6:2). Ciertamente, Jehová nos da mucha libertad. Pero la Biblia nos anima a que, en vez de emplearla “como disfraz para la maldad”, la usemos para algo mucho mejor: para demostrarle a Jehová cuánto lo amamos (1 Pedro 2:16).
Cuando usted comenzó a conocer a Dios, dio los primeros pasos en el camino a la vida. Para continuar en él, es necesario que analice, con la ayuda de la oración, cómo aplicar los principios bíblicos, y luego obrar en consecuencia. Así, “mediante el uso”, tendrá “sus facultades perceptivas entrenadas” (Hebreos 5:14). Una vez que su conciencia esté bien educada en los principios bíblicos, será un instrumento muy útil. Tal como la brújula guía al viajero, la conciencia lo orientará a usted y le permitirá tomar decisiones que agraden a su Padre celestial. Y, sin duda, también le ayudará a mantenerse en el amor de Dios.
Los gritos de una fe firme.
Josué 5.6 “los muros de Jericó cayeron por la fe”
Es inevitable que no nos encontremos en nuestro andar diario de conquistas con ciudades fortificadas, con muros inconquistables, que nos parecen muy altos para nosotros. Pero ante esos muros la fe ofrece un ariete poderoso. En hebreos 11 tenemos una galería de héroes de la fe que derribaron muros poderosos solo por la fe. Porque creyeron que era poderoso aquel que los llamó.
A veces necesitamos gritarle a esos muros como hizo el Rey David en un salmo cuando estaba en un pozo profundo:
" con mi voz clamé a Jehová, y él me sacó del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso, puso luego en mi boca cántico, cántico nuevo alabanza a nuestro Dios."
Salmo 40.
La alabanza es poderosa, no solo cuando estamos contentos sino en momentos de prueba y aflicción. Aunque en la biblia encontramos que el que esté afligido haga oración, la Alabanza, cuando va acompañada de aflicción, es una fuente de gozo.
La cuarta copa:
La importancia económica de la vid y de sus frutos, las uvas, es extraordinaria. Se trata de una de las frutas más apreciadas, nutritivas y ricas en vitamina C.
Las uvas secas, llamadas “pasas”, son muy nutritivas y han sido empleadas por la medicina natural como expectorantes. Las uvas de Israel eran de excelente calidad, como pudieron comprobar los hebreos que conocían las de Egipto, al llegar a Canaán.
En la celebración judía de la cena de pascua, el Seder, se bebían cuatro copas de vino diluido en agua. La primera era la copa de la bendición, en la segunda, se explicaba la historia de la liberación de Egipto, mientras que la tercera, estaba relacionada con la propia comida y la cuarta copa era la de la alabanza, que culminaba todo el rito pascual.
Según los eruditos, Jesús habría seguido también esta costumbre de las cuatro copas, al celebrar la cena de pascua con sus discípulos. Sin embargo, durante dicha celebración no tomó la cuarta copa.
En Getsemaní, le pidió al Padre: “Padre mío, si es posible, pase de mí esta copa; pero no sea como yo quiero, sino como tú” (Mt. 26:39). Puede que el Maestro se refiriera aquí simbólicamente a la cuarta copa del Seder que no había tomado en la cena, la de la culminación de la pascua.
Sin embargo, cuando ya en la cruz los soldados romanos le ofrecieron vinagre, después de beberlo, Jesús respondió: “Consumado es” e inclinando la cabeza, entregó el espíritu (Jn. 19:30).
El Maestro acabó así su misión salvífica y con aquel sorbo amargo de vinagre tomó la cuarta y última copa, la de la liberación pascual por excelencia. Por tanto, su sacrificio empezó en la última cena y acabó en la cruz del Calvario.
De los fosos no es fácil salir
Génesis 37. 23-24
Vemos la historia de José, odiado por sus hermanos hasta tal punto que se juntaron para echarlo a un foso. Y aunque José les rogó que le sacasen de allí no hicieron caso, sino que lo vendieron como esclavo.
Hay diversos tipos de fosos que podemos encontrar en nuestras vidas, en los cuales caemos por descuido, por ignorancia, por las circunstancias de la vida o simplemente porque alguien nos empuja.
Uno de esos pozos puede ser un despido inesperado, una separación, una enfermedad, una injusticia de alguien que te odia y que acaba perjudicándote. Una traición de alguien que pensabas era tu amigo o amiga. Un rechazo, una depresión, etc. Para alguno de nosotros el foso puede significar una cosa y para otros otra distinta. Cada ser humano es un mundo.
Lo que si tenemos todos en común es que ese foso nos hace sufrir, nos produce dolor, no vemos con claridad y amplía nuestra soledad. Ahí estás a solas contigo y con Dios.
Parece que no hay esperanza… y cuando alguien te abre la puerta de tu celda es para llevarte a un lugar peor. No es fácil salir del foso. Pero el foso hace algo bueno, te obliga a mirar hacia arriba.
En este punto, desgraciadamente hay algunos que se desesperan y dejan de confiar en Dios, buscan una salida alternativa y se alejan así del propósito que Dios tenía para sus vidas.
Pero José, aunque no entendía el por qué de todas esas pruebas tuvo algo bueno y es que no se apartó de Dios, entendió que si Dios permitió todo aquello es que tenía un propósito para su vida. Y efectivamente, a José le faltaba algo muy importante para llevar a cabo el propósito que Dios tenía para él. Le faltaba carácter, había sido un niño mimado y consentido, todo giraba alrededor de él. Y al igual que Moisés, que tuvo que ser machacado en el desierto para poder sacar a toda una nación de la esclavitud, José tuvo que aprender humildad a través de las pruebas, y depender de la bondad de Dios.
Pero Dios estaba con él y prosperaba todo lo que hacía. (Génesis 39.2-5).
Con el tiempo, cuando ya estamos preparados, Dios tiene compasión de nosotros y nos saca del horno para que podamos dar de comer a otros. Eso pasó con José, cuando salió de la cárcel, el faraón lo puso como administrador de los graneros de Egipto y pudo dar de comer a todo Egipto y a su familia. (Génesis 41.49)
Además, los hermanos de José también aprendieron la lección y reconocieron la injusticia que habían hecho años atrás con su hermano José. (Génesis 42.21).
Y ese arrepentimiento lo demostraron porque no hicieron lo mismo con el hermano menor de José, Benjamín, retenido por José, al cual podrían haber dejado en Egipto y decirle a su padre que alguien lo había matado o algo por el estilo. Decidieron dar sus vidas antes de huir, y eso provocó que José se diera a conocer al fin.
“Saldrás de esta. Temes no lograrlo. A todos nos pasa. Tememos que la depresión nunca nos dejará, los gritos nunca terminarán, el dolor jamás se irá.”
“Como ocurrió con Daniel en el foso de los leones, con Pedro en la cárcel, con Jonás en el estómago del pez, con David amenazado por Goliat, con los discípulos en medio de la tormenta, con los leprosos y su enfermedad, con las dudas de Tomás, con Lázaro y su tumba, y con Pablo y sus prisiones, Dios también nos librará a nosotros.”
Espera, no hagas ninguna tontería y verás la salida.
No te rindas, hay más.
Jeremías 12:5-7
“Si corriste con los de a pie, y te cansaron, ¿cómo contenderás con los caballos? Y si en la tierra de paz no estabas seguro, ¿cómo harás en la espesura del Jordán?”
Siempre he entendido este texto literalmente, o sea no hay esperanza para nosotros cuando la presión aumenta y nos supera. Nos pasaran por lo alto las circunstancias nos hundiremos y clamaremos ayuda desde el suelo como hemos hecho tantas veces. Porque nuestra madurez no nos permite ir mas rápido, nos tenemos que conformar con lo poco que podamos conseguir. Somos débiles e incapaces de conseguir más de lo que tenemos ahora.
Pero yo pienso que hay una esperanza para nosotros los que queremos correr con los caballos, los que queremos ser más efectivos en la vida, los que nos esforzamos por cambiar el mundo. Y esa esperanza está en el salmo 66.10:
“Tú, oh Dios, nos has puesto a prueba; nos has purificado como a la plata. Nos has hecho caer en una red; ¡pesada carga nos has echado a cuestas! Las caballerías nos han aplastado la cabeza; hemos pasado por el fuego y por el agua, pero al fin nos has dado un respiro.”
“Pasamos por el fuego y por el agua,
Y nos sacaste a abundancia.”
E Isaias 43.2:
“Cuando pases por el agua no te anegaran y cuando pases por el fuego, la llama no arderá en ti.
Estas lindas promesas nos enseñan que hay esperanza para el que quiere más de Dios, y que cuando pasemos por el fuego solo las ataduras arderán, como pasó con los tres hebreos que eligieron ser arrojados al horno recalentado siete veces antes de arrodillarse y adorar a otro dios. (Daniel 3).
Asi nosotros a veces tenemos que decidir o seguir la corriente de este mundo y estar tranquilos y en paz con todos o ir en contra del espíritu de este mundo agradando a Dios antes que a los hombres, y eso nos va a llevar a ser traidores del sistema y nos atraeremos problemas. No podemos ir en contra de la manera de pensar de este mundo sin acarrearnos prosecución de alguna manera.
El buscador de fe.
"¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?" Juan 11.38-44
El conocimiento sin fe no es muy productivo. Marta tenía conocimiento de quien era Jesús, pero sus actos (la tardanza en acudir a su llamado) la hicieron dudar, esa falta de lógica, según ella, la hicieron desconfiar de aquel a quien creía conocer, de su amigo. Y cuando viene la desconfianza perdemos la fe.
"No te he dicho que si tú crees verás la gloria de Dios..." En esas palabras podemos comprobar que no era la primera vez que Jesús le hacía esa exhortación a su amiga.
Evidentemente la fe es lo que hace la diferencia en la vida cristiana. Y Jesús está buscando esa fe en la tierra como cuando en el lejano oeste se buscaba oro incansablemente y cuando lo hallaban reunían a sus amigos y hacían una gran fiesta.
Cuando Jesús encuentra esa clase de fe se sorprende y emociona también, porque es consciente de lo difícil que es para el ser humano creer en lo que no ve (somos muy propensos a razonarlo todo).
Hay en la biblia algunos casos de fe que asombraron al Maestro de tal manera que en todos los casos recibieron lo que pedían:
1. El caso del centurión romano que sabía quien era Jesús y la autoridad que tenia en los aires sobre toda enfermedad, aunque él no era cristiano ni judio.
"Ni en Israel he hallado tanta fe...dijo Jesús " Mateo 8.10y sanó en ese mismo instante y a la distancia a su siervo
2. El caso de la mujer sirofenicia. (Mateo 15:27). "mujer grande es tu fe...".Mateo 15.28se asombró de su fe y liberó a su hija
3. El caso de los que bajaron a su amigo paralítico por el techo de una casa para que lo sanara Jesús. "Y viendo él la fe de ellos dijo: tus pecados te son perdonados" Y luego lo sanó. Lucas 5.19-20
4. El caso de la mujer con hemorragia que tocó su manto y poder salió de Él."Ten ánimo, tu fe te ha sanado le dijo" Mateo 9.21-22
Y así podríamos seguir enumerando casos en que Jesús se conmovió al ver que todavía había fe en el corazón de la gente y esa fe movió su compasión y su mano de poder para sanar.
Lo que realmente hizo llorar a Jesús en el pasaje que hemos leído al principio no fue solo, a mi entender, el echo de que amaba a Lázaro y se emocionara de verlo ya muerto, sino de ver la poca fe que tenían en Él sus amigos más íntimos. ¿Cómo pudieron pensar que él les iba a dejar sin consuelo, abandonados, cuando los amaba tanto?
De igual manera no pienses tú que Él te dejará solo en la hora oscura de tu vida, si lo amas nunca estarás desamparado, quizás estés solo y él tarde unos días más en venir, quizás pienses que ya es tarde que ya la cosa "huele", que has llegado a una edad en que ya no se pueda empezar de nuevo, que tu enfermedad no tiene cura, que tu pecado es demasiado grande para merecer perdón, que nadie volverá a confiar en ti, que la vida es cruel y no hay esperanza. que nunca volverás a creer tampoco en nadie...pero deja que te diga una cosa:
Dios está esperando ver en ti un poco de fe, cuando te atrevas a creer y te lances al vacío habrá allí una mano invisible que te sostendrá y sanará tu vida. De eso estoy seguro.
"LA FE ES LA CERTEZA DE LO QUE SE ESPERA, LA CONVICCION DE LO QUE NO SE VE..." "LA FE ES EL DESCANSO DEL ALMA EN LAS PROMESAS Y EN EL CARACTER DE DIOS" "ES EL PAJARO QUE CANTA CUANDO LA AURORA ESTÁ OSCURA" "ES LA MANO QUE ALCANZA LAS PROMESAS DE DIOS"
Pero… cuando venga el Señor ¿hallará FE en la tierra? Lucas 18:8 Esa es una buena pregunta. ojala que podamos guardar nuestra fe y que nada ni nadie nos la quite.
Pablo, al final de su vida pudo decir: "he guardado la fe" 2ªTimoteo 4.7Ese es el mayor tesoro que tenemos. No lo pierdas
¡Libre!
Hay una canción antigua que dice: "...subir a la montaña y conseguir estar más cerca de ti y gritar al mundo entero que Jesús me ha cambiado, ahora quiero siempre caminar con Él."
Cuando era más joven me gustaba subir a los montes y escalar algún pico alto, era una experiencia liberadora y veías el mundo desde otra perspectiva, parecía que los problemas se quedaban allí abajo y ya no eran tan importantes.
Hay momentos en que me he imaginado que subía alto a una cima y mientras sentía el viento en el rostro gritaba: ¡ lo conseguí, al fin soy LIBRE! Creo que lo he soñado alguna vez.
Libre de las cadenas que me ataban, libre de las consecuencias de esas heridas emocionales que hemos arrastrado por años, libre, en fin, de mi mismo.
El ser humano clama por liberación, se siente oprimido en un mundo donde el yo es un tirano, donde la competencia entre el mal y el bien es brutal y los más débiles van quedando en el camino. Hay tantas distracciones en el camino hacia arriba que nos quieren hacer caer que se hace un trayecto muy duro.
Hay conductas, reacciones, motivaciones y acciones que hemos querido cambiar por años, pero una y otra vez hemos sucumbido por nuestras debilidades. y una y otra vez volvemos a caer en lo mismo y tenemos que levantarnos y clamar por otra oportunidad, pero sin darnos cuenta de que cada vez estamos más cerca de la cima, que seguimos subiendo esta montaña de la vida con uñas y dientes, sin descanso, resbalamos, sacudimos el polvo y seguimos subiendo, nadie dijo que el camino iba a ser fácil pero la meta es gloriosa, esto es como una carrera de obstáculos pero cuesta arriba, y lo seguimos intentando una y otra vez porque deseamos con todas nuestras fuerzas llegar a lo alto y desde allí gritar ¡AL FIN LIBRE!
Cada uno de nosotros sabe cual es su meta en la vida, cual es su reto, aquello que quiere conseguir, para nosotros nuestra meta es ser como Jesús, parecernos a El y andar como El. Es lo que se llama andar en el espíritu. Y a lo mejor esa meta no la vamos a alcanzar con nuestras fuerzas, pero si él está con nosotros será mejor.
Cuando llegues al punto de decir, "ya no puedo mas" en ese preciso momento recuerda que él esta a tu lado, levanta tus ojos, extiende tu mano y deja que él te ayude. Porque "...separados de Él nada podemos hacer".
y él ha prometido que estará todos los días con nosotros hasta el fin, y si Él está con nosotros somos mayoría. Mateo 28.20
Se acerca el invierno.
Cuando llegamos a cierta edad ya se nos plantean las cosas desde otro aspecto, ves que los días se acortan, los meses y los años pasan deprisa, como si estuviéramos en una eterna cuesta abajo; y no pierdes el tiempo en cosas que no llevan a ningún lado. Son los años del otoño en nuestras vidas, con todos los bellos matices que esta estación tiene en si misma, pero con la certeza y la cercanía del próximo invierno, donde todo será cubierto con un manto blanco y se pasará página.
Ante esta ineludible realidad yo propongo que disfrutemos del momento, de las pequeñas cosas de la vida, que aprovechemos el tiempo al máximo. Viajemos, en la medida de nuestras posibilidades, a ese sitio que siempre hemos querido ir, emprendamos algún proyecto arriesgado. amemos más y con más intensidad, busquemos a Dios con pasión y entreguemos todo a Él. Hagamos alguna que otra pequeña locura.
La vida no siempre nos da segundas oportunidades, el tiempo que hemos perdido ya no se recuperará más, las malas decisiones nos pasarán factura. No podemos cambiar nuestro pasado, no existe la máquina del tiempo, pero podemos cambiar el futuro con las decisiones que tomemos hoy, ahora.
Y si decidimos VIVIR entonces nada ni nadie nos podrá impedir que hoy sea el primer día del resto de nuestra nueva vida.
Él ha puesto delante de nosotros dos caminos, de nosotros depende en este día cual de ellos escoger: Deuteronomio 30.15-19
benciones
La serpiente y la luciérnaga.
Cuenta la leyenda que una serpiente perseguía a una luciérnaga para comérsela. El delicado insecto hacía todo lo posible para huir del depredador. Durante un buen rato se sucedió esta persecución.
Después de un tiempo la luciérnaga, exhausta, detuvo su carrera y le dijo a la rastrera: ¿Puedo hacerte 3 preguntas? La víbora respondió: - ¡No acostumbro a dar concesiones, pero dado que pienso comerte...adelante!
- ¿Pertenezco a tu cadena alimentaria? _ ¡No! - ¿Te he hecho algo? -_¡Nada, en absoluto! - Y entonces... ¿por qué quieres comerme? _¡¡Porque brillas!!
MORALEJA: Muchas veces te encuentras con personas que sólo te critican porque BRILLAS... aunque nunca le hayas hecho nada y seas una excelente persona.
Nunca dejes de ser quien eres, ni de dar lo mejor de ti, ni de iluminar con tu luz, aunque esto moleste a personas que sólo pueden arrastrarse.
"...pero si alguno padece como cristiano, no se avergüence, sino glorifique a Dios por ello". 1 Pedro 4:16-19
¡Que tengas un buen dia y tu luz brille!
¿Juzgamos por las apariencias?.
"Esforzaos a entrar por la puerta estrecha..."Santiago 2:1-4
El Pastor Jeremías Steepek (en la foto) se disfrazo de vagabundo y se fue a la iglesia de 10,000 miembros en donde iba a ser presentado como el pastor principal en esa mañana. Caminó alrededor de la iglesia durante 30 minutos mientras se llenaba de gente para el servicio... sólo 3 personas de cada 7 de las 10,000 personas le saludó o le dijo hola. Pidió a la gente una moneda para comprar comida... nadie en la iglesia le dio algo. Entró en el santuario para sentarse en la parte delantera de la iglesia y le dijeron los ujieres que por favor fuera a sentarse en la parte de atrás. Saludó a la gente al ser recibidos y de nuevo obtuvo miradas de desprecio o mirando hacia abajo y juzgándolo por su apariencia.
Mientras estaba sentado en la parte trasera de la iglesia, escuchó los anuncios y el programa. Cuando todo se hizo, los ancianos subieron y estaban emocionados de presentar el nuevo pastor de la congregación... "¿Nos gustaría presentar a usted Pastor Jeremías Steepek, en donde está?"...La congregación miró a su alrededor aplaudiendo con alegría y anticipación... El pastor, vestido de mendigo, desde la parte de atrás se puso de pie y comenzó a caminar por el pasillo... los aplausos cesaron y todos los ojos estaban puestos en él... se acercó al altar, tomó el micrófono de los ancianos y se detuvo por un momento... entonces recitó:
"Entonces el Rey dirá a los de su derecha:" Venid, benditos de mi Padre, heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre, y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me recibisteis, necesité ropa, y me vistieron, estuve enfermo y me visitasteis, estuve en la cárcel y vinisteis a verme. "Entonces los justos le responderán diciendo: Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te sustentamos, o sediento, y te dimos de beber? ¿Cuando te vimos forastero, y te recogimos?, ¿o cuando le dimos la ropa que necesitan y te vestimos? ¿O cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte? ' "El Rey les responderá:" En verdad os digo que cuanto hicisteis a uno de los más pequeños de estos hermanos míos más pequeños, conmigo lo hicieron ". Mateo 25:35-40
Después de esto, miró hacia la congregación y les contó todo lo que había experimentado esa mañana... muchos comenzaron a llorar y muchas cabezas se inclinaron por la vergüenza... dijo entonces: Hoy veo una reunión de personas... no es una iglesia de Jesucristo. El mundo tiene suficiente gente, pero no suficientes discípulos ... ¿Cuándo vas a decidirte a convertirte en discípulo? Luego despidió el servicio hasta la próxima semana.
Ser cristiano es más que algo que tú defiendes. Es algo que tú vives y compartes con otras personas.
Que tengas un dia lleno de lindas sorpresas y veas a Dios en los demás
¿Sabes a donde vas?
Cuando el famoso predicador Billy Graham tenía 92 años, estaba luchando contra la enfermedad de Parkinson. En enero, un mes antes de cumplir 93 años, los líderes de Charlotte, Carolina del Norte, invitaron a su hijo predilecto, Billy Graham, a un almuerzo en su honor.
Billy inicialmente dudó en aceptar la invitación debido a sus problemas con la enfermedad de Parkinson. Pero los líderes de Charlotte dijeron: 'No esperamos un discurso importante. Ven y deja que te honremos. Así que estuvo de acuerdo.
Después de que se dijeron cosas maravillosas sobre él, el Dr. Graham subió al podio, miró a la multitud y dijo: "Recuerdo hoy a Albert Einstein, el gran físico que este mes ha sido honrado por la revista Time como el Hombre del Siglo. Einstein viajaba una vez desde Princeton en un tren, cuando el conductor pasó por el pasillo, perforando los billetes. de cada pasajero. Cuando llegó a Einstein, Einstein buscó en el bolsillo de su chaleco. No pudo encontrar su boleto, así que buscó en los bolsillos de su pantalón. No estaba allí. Buscó en su maletín, pero no pudo encontrarlo. Luego miró en el asiento a su lado. Tampoco estaba allí.
"El conductor dijo: "Dr. Einstein, sé quién es usted. Todos sabemos quién es usted. Estoy seguro de que compró un boleto. No se preocupe por eso". Einstein asintió con la cabeza. El conductor continuó por el pasillo perforando billetes. Cuando estaba listo para pasar al siguiente vagón, se dio la vuelta y vio al gran físico de rodillas buscando debajo de su asiento su billete.
"El conductor se apresuró a regresar y dijo: 'Dr. Einstein, Dr. Einstein, no se preocupe, sé quién es usted, no hay problema. No necesita un ticket. Estoy seguro de que compró uno'. Einstein miró y le dijo: "Joven, yo también sé quién soy. Lo que no sé es adónde voy".
Habiendo dicho eso, Billy Graham continuó: "¿Ves el traje que estoy usando? Es un traje nuevo. Mis hijos y mis nietos me dicen que me he vuelto un poco desaliñado en mi vejez. Así que salí y compré un traje nuevo para este almuerzo y para otra ocasión más. ¿Sabes cuál es esa ocasión? Este es el traje con el que me enterrarán. Pero cuando escuches que estoy muerto, no quiero que recuerdes inmediatamente el traje que estoy usando. Quiero que recuerdes esto: "No solo sé quién soy. También sé adónde voy".
Que tus problemas sean menos, tus bendiciones más y que nada más que felicidad entre por tu puerta. "La vida sin Dios es como un lápiz sin punta: no tiene sentido". Que cada uno de nosotros haya vivido nuestras vidas de modo que cuando nos marquen el billete no tengamos que preocuparnos por adónde vamos.
Hay algo peor que no saber a donde se va y es perder el tren. No lo pierdas. Un saludo.
El lavacro.
Un lavacro es una cuenca para agua o para cocinar (1 Samuel 2:14). Se utilizaba un lavacro en el tabernáculo y luego en el templo para contener agua para los sacerdotes en las purificaciones ceremoniales. El lavacro del tabernáculo se hizo de bronce y se moldeó según las especificaciones de Dios.Exodo 30.17-21
El primer lavacro se hizo de bronce con los espejos de muchas mujeres. Exodo 38.8 El lavacro en la biblia era símbolo de la Palabra de Dios, símbolo de pureza y limpieza. “Toda palabra de Dios es limpia; El es escudo a los que en él esperan”. Proverbios 30:5
Jesús dijo: Ya vosotros estáis limpios por la palabra que os he hablado Juan 15.3(pero a algunos no les aprovecha la palabra por no ir acompañada de fe) fue el caso de Judas.
"El agua que yo te daré será una fuente que fluya de tu interior "(La mujer samaritana). Esa limpieza comienza en tu interior por medio del Espíritu Santo que mora en ti
El lavacro, echo con los espejitos de bronce de las mujeres israelitas debía ser como un gran espejo donde se miraban los sacerdotes para detectar sus manchas y así poder corregirlas lavándolas. Sería ilógico que alguno de ellos se mirara en el lavacro y siguiera de largo sin lavar sus manchas ¿verdad?.
¡Un momento! ¿No es eso exactamente lo que hacemos nosotros? Escuchamos la Palabra de Dios, su consejo y dirección y en ese momento nos sentimos compungidos, pero luego nos olvidamos y seguimos como si tal cosa, sin cambiar de actitud ni hacer nada al respecto. ¿no te ha pasado alguna vez?: Santiago 1.23-24
Recuerda lo que le pasó al hombre que no edificó en la roca (el que oye la palabra y no la obedece).Mateo 7.26-27
Que no nos pase eso a nosotros. ¡Buen dia amigos y amigas.!
¿Quién soy yo?
Hay un antiguo coro que dice:
“¿Quién soy yo que un rey por mi su sangre diera?.
¿Quién soy yo que por mis culpas Él muriera?.
El hombre nada puede hacer por merecer aquel amor.
Sin embargo, El murió ¿Oh quien soy yo?
Nunca me olvido de sus palabras yo no te dejo.
Se me fiel y te daré la vida eterna.
Tal vez jamás podré entender
la razón de aquel amor,
Sin embargo, El murió ¿Oh quien soy yo?".
Este privilegio que tenemos es un regalo, se recibe por pura gracia, nadie puede pagar por lo que hizo Jesús por nosotros en la cruz. No es por obras, por muchas buenas obras que hagamos, no llegaremos a estar a la altura nunca. Nuestras obras justas para Dios son como nada. Isaías 64.6.
¡Esto es muy fuerte!, porque nosotros siempre estamos tratando de agradar a otros con nuestras buenas acciones. Pero no llegamos a cumplir todos los requisitos porque tenemos un corazón que no es recto incluso podríamos vanagloriarnos y enorgullecernos si pudiéramos ganar el cielo con nuestras obras.
Eso es lo que les pasaba a los fariseos religiosos, que se hacían ver para mostrar a los hombres que ayunaban o que daban ofrendas, pero por dentro eran envidiosos, odiaban a los que no eran como ellos, codiciaban, y se creían los más santos de todos.
En definitiva, Él nos ha perdonado una deuda inmensa que jamás podríamos haber pagado, pues todos hemos fallado en nuestro intento de agradar a Dios y somos culpables, pero por medio de la fe recibimos el perdón de nuestros pecados y nacemos de nuevo, como si no hubiéramos hecho nada malo nunca. Es como si el disco duro de nuestra alma se hubiera formateado y está limpia para escribir una nueva etapa de nuestra vida, volver a empezar de cero y de “nuevo”.
Incluso Dios dice que se olvida de nuestros pecados, los echó al fondo del mar y puso un letrero "PROHIBIDO PESCAR":Miqueas 7.19.
Eso es “redención”. Pero para ser redimido de tu culpa alguien tuvo que pagar tu deuda, es como si un juez te condena a la silla electrica y otro va en tu lugar; y ese fue Jesús, quien al morir en la cruz acabó con tus faltas y delitos y te limpió de tus maldades.
Ahora andamos en novedad de vida. No somos dignos de tanto amor, pero aceptamos ese regalo tan grande por la fe.
La fe se mueve en el miedo.
ningún acto de fe nace en un mar tranquilo. Todos los desafíos de fe que hemos escuchado alguna vez nacen del temor a ser destruidos o a perder algo.
Pedro pidió a Jesús que caminara sobre las aguas porque estaba atemorizado. Conocía bien las tormentas de aquel mar, sabía que muchos colegas habían perdido la vida en estas tormentas. Si se quedaba en la barca iba a morir ahogado, si se lanzaba al agua iba a salir malparado, pero si intentaba seguir a Jesús podría tener una oportunidad. El miedo le hizo sacar una pierna de la barca y solo entonces sintió el empuje sobrenatural de Dios desafiando la ley de la gravedad, ¡anduvo sobre las aguas!. El hecho de que luego se hundiera es secundario, lo importante fue que estuvo andando sobre las aguas, a pesar de la lluvia, el viento y las olas. Mateo 14:22-29
Moisés frente al Mar Rojo también experimentó ese temor bien justificado: El ejército del Faraón se acercaba a gran velocidad y ellos (los israelitas), que habían salido de Egipto tenían un mar enfrente que les cerraba el paso, era una ratonera, los soldados egipcios ya se frotaban las manos pensando en la matanza que iban a hacer con los pobres judíos. Pero en ese momento con gran temor Moisés clamó a su Dios y Él le dio la salida. Al final, para ser breve, los judíos pasaron el mar Rojo en seco y los soldados murieron ahogados en él. En fin, cosas que solo Dios hace. Exodo 14:9-14
Naamán, el sirio, es otro ejemplo de fe nacida del temor. Este hombre rico, general del ejercito sirio, padecía una enfermedad incurable muy desagradable, la lepra, y eso, a la larga, le iba a privar de su puesto, de estar con su familia y amigos, perdería su posición social y al final su propia vida. El temor a perder todas esas cosas le llevó a acudir al profeta Eliseo en busca de sanidad. Lo que no sabía era que tenía que despojarse de todo su orgullo y rebajarse a las exigencias del profeta. Siete veces tenía que desnudarse y meterse en el rio Jordán, que seguramente en esa zona no discurría demasiado limpio o no era tan importante como los ríos de su tierra: “¡Los ríos Abaná y Farfar, que están en Damasco, son mejores que los de Israel! ¿No podría bañarme en ellos y sanarme?”.2 Reyes 5:9-14
gente desesperada entre la espada y la pared. Muertas de miedo pero que tienen fe y toman decisiones.
agárrate fuertemente al mástil de tu barca y aguanta la tormenta, y recuerda: esto también pasará.